CICLO DE LITERATURA PERUANA: Enrique Bernales Albites

Literatura
mayo 11, 2020

 

Robin de Sherwood (del libro inédito El arco y la flecha)

 

IN MERRY ENGLAND in the time of old, when
good King Henry the Second ruled the land, there lived
within the green glades of Sherwood Forest, near
Nottingham Town, a famous outlaw whose name was
Robin Hood
Howard Pyle

 

Querida Marion:

Te escribo sin capucha
a las cuatro de la madrugada,
atizo el fuego para
que no se apague,
me encuentro a mitad de la selva umbría literalmente,
rodeado por sus centinelas,
los árboles.

El escuadrón te saluda,
para ellos tú tambien eres su dama,
no sólo la del encapuchado.
Ahora, ellos duermen felices y nerviosos,
están muy borrachos y sus ronquidos
molestan a los mismísimos Helme y Cerridwen,
duermen libres porque saben que los cuido
con el arco y la flecha, incluso ebrio en mi locura.
Te escribo con la flecha, uso el arco para apoyarla
y desplazarla con candor,
el arco es una mano donde dibujaron a Lira,
cerca de allí me ha crecido
una ampolla que es Vega.

Ayer hicieron su aparición como buen presagio
antes de la batalla que decidirá nuestro destino,
el de los niños del bosque,
un jefe indio y un mago venido de la periferia sur,
el jefe indio me mostró sus plumas
que daban mucha personalidad a sus orejas, nos habló
de una educación basada en el corazón,
el mago, en cambio, vino a leernos las cartas,
el tarot como le dicen,
el pequeño Juan y el Fraile Tuck
se daban de codazos por ser los primeros.

El mago sin nombre me dijo si podía
leerme el destino. Le respondí que no, que no
creo en tal cosa, que todo lo resuelvo con el arco y la flecha,
no tengo tiempo para lectura de cartas.

“Yo no leo el tarot,
contrariamente, leo los corazones
cuando miro a los ojos,
con eso me basta”.

El mago está más loco que yo,
me contó que al sur del bosque
se propaga una profecía entre los niños y sus familias
de desplazados, de refugiados de múltiples guerras y
conflictos creados por el capital y las corporaciones noticiosas,
un guerrero del arco iris está por llegar
para crear una nueva comunidad que desplace al capital,
el mago dice que ese guerrero es Robin de Sherwood,
yo tengo mis dudas pero igual peleo para que la profecía
llegue a buen puerto porque eso hacen los líderes
con buen corazón, no creen pero protegen a los suyos
con el arco y la flecha.

En pocas horas nos espera el sheriff de Nothingham,
debes saber que su ejército
ha sido reforzado convenientemente por drones de
última generación, el sheriff afirma soberbio que nuestras flechas
no les van a hacer el más mínimo daño porque sus escudos protectores
son de una tecnología jamás vista por hombre alguno, sabes,
los hombres de ciencia sirven al oro,
sirven, finalmente, al sheriff de Nothingham.

Nosotros en cambio tenemos niños brujos, Herne, Cerridwen,
árboles, palos, azadones, hondas, arcos y flechas de nuestro lado
la lucha será desigual e injusta
pero pelearemos con el corazón,
pelearé por ti, Marion, y por los refugiados
de todas las guerras del pasado, del presente
y de las que están por venir.

Contra todo pronóstico ganaremos, confía en mí,
confía en los niños que pelearán junto a mí, junto
al fraile Tuck, junto al pequeño Juan, junto a Cernunnos,
sinceramente no tengo miedo porque tengo tu amor
que calibra mi puntería como nada lo puede hacer
en este planeta azul que dicen que es verde o negro
como el petróleo o rojo como la sangre que derrama el capital
a diestra y siniestra o plateado como los drones que nos bombardean
inmesericordemente desde alturas inimaginables, tu amor
me basta como líder del escuadrón, como el guerrero
del arcoiris que dicen que soy, yo sé lo que te digo, esta vez
ganaremos, esta vez sí ganaremos. Te tenemos de nuestro lado y eso
nos basta, eso nos basta para ganar: “María, llena eres de gracia”.

Tuyo por siempre,

Robin de Sherwood

P.D. Ponte el vestido azul, los niños dicen
que el azul de tu vestido nos dará mucha suerte.

 

 

Dekabristy (del libro inédito Rusia: una historia de amor)

 

 

Esto sucedió no hace mucho,
Fue durante el reino de Alejandro II

León Tolstói

Hermoso decembrista
de ojos negros,
te están buscando,
tus tierras
tu uniforme de gala
tus títulos
han sido devorados por el fuego del dragón

Te diriges con la nieve como tu mejor aliado
más allá del Cáucaso,
recuerdas las noches blancas de St. Petersburg,
los bailes, las reuniones secretas con tus
camaradas ahora colgados
ahora rumbo a Siberia al exilio
recuerdas las copas de champagne luminosas
y las sonrisas de los jóvenes
que como tú
querían cambiar el mundo
y enfrentarse al fuego
del dragón con una sonrisa
colgando de su rostro
como única armadura

Recuerdas que ebrio te hincaste
ante el sol de medianoche
en la plaza de San Pedro,
el sagrado Neva frente a ti,
juraste
amor eterno a la Santa Madre Rusia,
juraste acabar con la autocracia,
ahora todo esa ha quedado atrás
ahora el desierto es tu destino, Yury,
el dragón es inmenso y peligroso,
ha incendiado todo a su paso,
ahora va por ti, está muy cerca,
por eso no dejas de acariciar
tu espada y confiar en la fuerza
de tu caballo, avanzas
para esconderte
allí donde nadie conoce tu nombre
donde sólo eres un vagamundo

Despiertas, has estado aquí antes,
en las puertas de esta ciudad del desierto,
acariciando los mosaicos
de las mezquitas, correteando en las
calles llenas de vendedores de especias
y de telas, escuchando al viejo
mendigo recitar los versos de Omar Qayyam,
has estado aquí antes, ésta ha sido tu casa,
Samarkanda, la ciudad azul, te la da bienvenida
querido Yuri, hermoso decembrista de ojos negros.

 

LOS GATOS SALVAJES DE LISBOA (del libro inédito Séptimo poema)

 

Los gatos salvajes de Lisboa afilan sus garras
en las murallas del castillo de San Jorge,

Los gatos salvajes de Lisboa no maúllan,
cantan ebrios el fado más desgarrador del Barrio Alto,

Los gatos salvajes de Lisboa se trepan en la línea 28
del viejo tranvía de la Baixa-Chiado
y descienden en la Alfama para comer unos ricos bacalaos,

Los gatos salvajes de Lisboa nunca duermen,
te atacan por las noches si no compartes con ellos tu botín

 

 

Enrique Bernales Albites (Lima, 1975). Poeta, narrador, gestor, coach y psicosinfonista cultural, miembro de Inmanencia (comunidad poético/política), profesor de Literatura en University of Northern Colorado. Ha publicado los libros: Inmanencia (1998), Inmanencia: Regreso a Ouroborea (1999), 21 poemas: Cerridwen (2004), Regreso a Big Sur (2019), la novela Los territorios ocupados (2008) y la antología de poesía peruana de los noventa, Los relojes se han roto (2005).

 

 

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