¡Escribir es desnudar el alma!

Literatura
agosto 7, 2019

 

 

Por Marlene Amaya (Guionista / Espertanto)

 

Se escribe sobre todo, por todo, para todo y porque sí. Yo, desde muy pequeña, para expresar lo que se me dificulta con el habla. Primero empecé a hacerlo como terapia, luego por pasatiempo, luego me enamoré del poder de este gran arte y lo hacía cada vez con mayor frecuencia.

Disfrutaba documentar todo lo que veía en la calle, cómo me hacía sentir el aire sobre mi piel, los sonidos de las aves cuando se acercaban y se alejaban mientras caminaba con cautela, los aromas que una tarde lluviosa expedían en conjunto con la tierra y que después se convertían en charcos, el fresco sabor a tierra mojada que experimentaba cuando bebía de un tarro de barro que mi abuelita me daba cada mañana. Después todo era un pretexto para seguir alimentando mi adicción, tanto, que me cacharon varias veces con las “manos en la masa”: una de ellas, un diario sobre mis piernas, luego hojas de cuaderno con cuentos, cartas de amor, después cuadernillos repletos de historias con descripción de personajes y escenarios, y en otra ocasión cuando cursaba la universidad, artículos, ensayos, guiones de corto y largometraje con borrones, tachaduras, corrector, líneas, y todo ese maravilloso caos que surge de la mente y que después uno tiene la fortuna y la oportunidad de estructurar.

Con 32 años encima, al día de hoy sigo bajo los efectos de este gran estupefaciente que es la escritura, y ¿saben qué?… no quiero rehabilitación porque es lo que mejor hago, y lo más preciado que tiene el ser humano es la libertad y su capacidad de elegir quién ser, qué hacer, y mejor es aún si se comparte, si se sigue aprendiendo y si se deja un legado.

2 thoughts on “¡Escribir es desnudar el alma!”

  1. Alicia Amaro Huerta dice:

    Lo que transmites es mi sentir, toda esas hermosas expresiones las entiendo con el alma pues es incomparable la dicha que te causa el efecto de una simple sombra bajo un árbol, el olor de la lluvia mezclándose con la tierra y el aire o sencillamente una noche de fuertes truenos bajo la lluvia sin miedo a nada sólo ser en ése momento.

    1. Marlene Amaya dice:

      Muchas gracias por tu comentario. Me encanta que los que gustamos de la escritura compartamos procesos, anécdotas y que estemos unidos por el arte. 🙂

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