LA CABRA MONTÉS: LEN LAWSON, ESCRITOR ESTADOUNIDENSE

Literatura
enero 31, 2021

 

Por María Del Castillo Sucerquia
traductora

31 de enero del 2021
Barranquilla, Atlántico

 

 

 

Len Lawson (Florence, Carolina del Sur, USA), es el autor de Chime (Get Fresh Books, 2019) y el chapbook Before the Night Wakes You (Finishing Line Press, 2017). También es coeditor de Hand in Hand: Poets Respond to Race (Muddy Ford Press, 2017) y The Future of Black: Afrofuturism and Black Comics Poetry (Blair Press, 2021). Su poesía ha sido nominada al Premio Pushcart y Best of the Net. Ha recibido becas de Callaloo, Vermont Studio Center, Virginia Center for the Creative Arts, Obsidian Foundation y otros. Su poesía aparece en African American Review, Callaloo, Mississippi Review, Ninth Letter, Verse Daily, Yemassee y otros. Len también es candidato a doctorado en Literatura y Crítica Inglesa en la Universidad de Indiana de Pensilvania, obtuvo el Premio al Estudiante de Doctorado Sobresaliente IUP 2020. Ha enseñado inglés en la educación superior de Carolina del Sur durante más de diez años.

 

I. América

Una madre de trillizos
con tono de piel oscuro
llora

sostiene a los bebés por
primera vez

con el sudor acumulado
en su garganta anuncia
en la habitación del hospital
que se llamarán Ferguson
Baltimore y Charleston

Los bebés circulan en la
habitación de mano en mano

una enfermera le anuncia al padre
los nombres de sus hijos
Él observa el sol parpadeante
que se abre paso a través
de la ventana

el sudor exaspera el collar
que reposa sobre
su camisa de botones beige
el terror abre sus ojos
como una daga

lo corta en un susurro

grita

¡Tengo muchos bebés
con madres que derraman
lágrimas por todo el país!

¡Ya mismo!, ¡dime sus nombres!
¡dime que importan!

 

II. Los ojos del profundo mar

 

Aún respiran bajo el agua
a través de prismas

Ven como al océano
el mundo

Bolas azules
canicas resbaladizas
que marcan el cielo y el mar
cima y profundidad
ascenso y descenso

Un nacimiento por una muerte

Siento cómo se ahogan mis ojos
al encontrar a papá en
la cama de urgencias

Los ojos de mi hermana naufragan

Mamá nunca extiende la mano
para salvar nuestros ojos

Tampoco menciona si los
ojos de papá nos hallarán
antes de volver a las profundidades

No he parpadeado para averiguarlo

 

III. Gordon

 

Después de la fotografía de William D. McPherson y el Señor Oliver en 1864, por Mathew Brady.

Dicen que la gente podría volar… Dicen que la gente podría volar, mantener su poder, aunque se despojaran de las alas – La gente podría volar.

Los africanos y sus descendientes, vendidos como esclavos, tenían dones y talentos especiales. Gordon creó un GPS con las cicatrices en su espalda. Sólo necesitabas poner la mano sobre ella y emergía la libertad. Era una estrella del norte, brillaba como el amanecer. Lo llamaron Whipped Peter, pero su nombre en clave mutante era The chompass. Así es como encontró el campamento de la Unión, después de huir de la granja en Luisiana. Pero regresó y ayudó a más de sus hermanos a escapar. Ya no podía vivir con ellos en la granja y acampó en pantanos entre caimanes y mocasines. Los buscadores de la libertad le siguieron el rastro en los árboles y en la profundidad del río. Lo hallaron corriendo por su vida, como ellos lo hicieron. Los trajo a la calma con el mapa del tesoro, los acertijos en su espalda. Los abrazó con los cultivos circulares en su piel negra. Pusieron sus manos sobre él y vieron la gloria. Fue un regalo del cielo como el de Juan el Bautista. Gordon sabía que su vocación era más grande que el látigo de su amo. Lo sabía, incluso, cuando estaba atado al puesto del supervisor, cuando sentía cómo el cuero quemaba la gracia de su carne. Sabía que sus gritos resonaban en el desierto del sur, al otro lado del océano, hacia las costas africanas y las tribus que lo engendraron. Pudo verlos con cada palmada en su espalda, estallidos de relámpagos que profetizaba su alma. Aparecieron con nitidez, cantando en respiraciones profundas. Ellos soplaron humo en el aire y la niebla deletreó su nombre. Sabía que debía liberar a su pueblo de la esclavitud. Habían nacido como una nación libre. A Sethe Suggs le creía un árbol en la espalda. Alcanzaba el espacio sideral con los bebés en gestación y los antepasados bailando en sus extremidades. En guerra con un fantasma que devoraba sus raíces… Pero Gordon, The Compass, tenía un cohete en la espalda. Era un embajador del cosmos. Condujo a sus hermanos y hermanas diciéndoles tócame, te llevaré a donde quieras ir.

 

VI. Día de la marmota

 

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir al trabajo
conducir a casa
ser detenido por la policía
que te pida la licencia
preguntar ¿por qué?
ser maldecido
maldecir de vuelta
encontrar la licencia
morir

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir al trabajo
conducir a casa
ser detenido por la policía
que te pida la licencia
ser cortés
explicar que tienes familia
ser cortés
explicar que buscas la licencia
morir

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir al trabajo
conducir a casa
ser detenido por la policía
que te pida la licencia
se cortés
preguntar al policía cómo va su día
enfadarte con la respuesta sobre demasiados negros en las calles
plantear una conversación razonable sobre la diversidad
ser maldecido
gritar al mostrar la licencia
no hacer nada
ser sacudido y tomado por el cuello
quedarte petrificado
que te apunten con una pistola a la cara
petrificarte más
no parpadear
ser arrastrado fuera del coche
intentar ponerte de pie
morir

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir al trabajo
conducir a casa
ser detenido por la policía
que te pida la licencia
conducir
conducir
conducir
ser perseguido por la policía
y por otro policía
y otro más y luego otro
liderar una tropa de patrullas en la ciudad
asomar la cabeza por la ventana
reír con locura
sonreír al helicóptero en lo alto
conducir hacia la interestatal
ser animado por otros hombres negros
recordar a tu familia
ver la cara de tu esposa que llora frente al televisor
ver a tu hijo haciéndole preguntas difíciles a su madre
escuchar el teléfono timbrando
responder te amo, bebé
que te pregunten por qué lo haces
responder es la única salida
escuchar los gritos pidiendo que vuelvas a casa
escuchar las cuchillas del helicóptero y las sirenas y los gritos de tu mujer
detener el auto
salir
llevarse las manos a la cabeza
decirle al policía que quiero irme a casa
morir

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir a la casa de empeño más cercana
comprar un arma
conducir al trabajo
guardar el arma en el auto
ser detenido por la policía
que te pida la licencia
sacar la pistola del asiento
apuntarle al policía que se acerca
disfrutar el miedo del policía
gritar ¡¿es esto lo que quieres?!
llevarte el arma a la cabeza
morir

Despertar
bañarte
cepillarte los dientes, el cabello
untarte loción con manteca de cacao
vestirte
tomar café
conducir al trabajo
buscar policías en línea
investigar las credenciales
buscar a su familia en las redes sociales
encontrar a su esposa y su dirección
salir del trabajo
ir a la casa del policía
explicarle a su esposa que él te ha matado los últimos cinco días
preguntar ¿por qué su esposo odia a los negros?
preguntarle cómo puedes convencerlo de que eres un hombre con una familia y que quieres un futuro brillante para tu hijo
ver que tres autos de policía se estacionan detrás de ti
ver que su marido sale
darte cuenta de que llamó a sus colegas desde antes de abordarla
levantar las manos y arrodillarse en el suelo
cerrar los ojos
susurrar a tu esposa que la amas
ser golpeado por la policía en el bordillo
ser arrojado dentro del auto de la policía
sentir los huesos rotos
ver borroso por un solo ojo
preguntarle al policía cuántos hombres negros ha matado
escuchar su risa
que diga muchos, y todos no serían suficientes
muerto

Despertar
besar tu esposa
besar a tu hijo
cepillarte los dientes, el cabello
observar la sabiduría y la gracia de la pañoleta en la cabeza de tu esposa
untarte loción con manteca de cacao
recordar el olor de tu hijo minutos después de salir del útero
vestirse
abrazar a tu esposa y a tu hijo
llorar al ver el rostro brillante del pequeño
cargar al niño
observar sus ojos, nariz y sonrisa, iguales a los tuyos
decirle a tu familia que no volverás a casa esta noche
que tu esposa te pregunté por qué entre lágrimas
responder no lo sé, tal vez algún día, pero no hoy

 

 

 

María Del Castillo Sucerquia

María Del Castillo Sucerquia, nacida en Barranquilla, Colombia (1997), es una poeta bilingüe, escritora, agente literaria, tutora, médica oriental (Neijing, España) y traductora (francés, inglés, italiano, portugués, ruso, griego, español y alemán). Traductora de muchos escritores alrededor del mundo y conocida por ser un gran puente entre ellos autores de lengua extrajera y el mundo del habla hispana.

Con experiencia en radio y actuación (teatro y cine). Ha participado en numerosos festivales de poesía, recitales, foros, conferencias y encuentros culturales. Sus poemas han sido traducidos en diversas antologías, revistas, periódicos y sitios web nacionales e internacionales (Filogicus, Libresta, María Mulata, Bharatha Vision, Alaraby Aljadid, Azahar, Atunis Poetry, El Heraldo, Muelle Caribe, Crisol, Uttor Kota, Sol y Luna, Protikotha, Sindh Courier, entre otros). Y traducidos al canarés, árabe, bengalí, griego e inglés.

Es traductora y columnista en las revistas Vive Afro (Colombia), Raíz Invertida (Colombia), Cronopio (Colombia), El Golem (México), Cardenal (México), Poesía UC (Venezuela), Mood Magazine (México), entre otras.

 

 

 

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