Selección poética de América Femat Viveros

Literatura
noviembre 14, 2019

De–Lirio

I

Naces
en un manantial de espejos,
velo hídrico en tu río,
párvulo rostro ya deshojado,
frágil niño, sin retorno.

Naces de entre mis manos,
suenas y ríes como río
blanco de espuma.
Diente de león la sonrisa.

En esta hora, para el tiempo
me sabes a aceitunas rancias,
me sabes a amapolas.

–Algo sé de ti–.
La mirada en vilo:
plaza de esmeraldas
donde la luz posa su matiz.
Labios fosforeos
granada del árbol.

II

Ausente, te nombro
¡Algo sé de ti y no lo recuerdo!

Espejo de alas ¿Taciturno,
melancólico, enrarecido mi espejo?

Instante te nombro
también, de-lirio.

 

PERMANENCIAS/ FUERA DEL SUEÑO

El viejo acumulador se viste de polvo,
mundano y de convulsos encierros,
aferrado a su piedra de abismos,
a su escalofrío de humedades,
a su mar del destierro.
Círculo errabundo
que sin luz ni sombra se le ha colgado la sonrisa.

Qué es un cuerpo sin sombra.

                                           Sombra antigua y difusa no sabe mira al sur obsequiado.

Qué es un cuerpo sin la necedad de errar en su propia geometría.

                                            En ella no en él, el sonido del bosque es ruta.

Qué es un cuerpo sin la dádiva de ver si quiera, de escuchar al menos

                                             un ojo de agua que ya no brota.

Un bucle disparado al tiempo, un niño perdido sin buque y sin cometa.

El cuerpo partido de rayo ¿Qué es?, ¿qué ha sido?, ¿a qué soplo obedece?

 

CANCIÓN SIN ECO

Una casa, una mesa, un silencio,
momificada sinfonía.

Caja de marfil
que recubre mi sol ensombrecido
profundo enjambre mi mutismo.

Exhumé el cuerpo que yacía en mí dormido:

una casa, una mesa, un silencio,
una canción sin eco,
extinta reminiscencia,
un espacio sin forma
también vacío.

 

PREDICCIÓN

Debe ser así,
uno sorbe su propia imagen
sorbo a sorbo consume
una asfixia en los labios
como una emulación
de memoria bajo la osamenta.

Hay que saber del trance
a la hora de la molienda,
saberse de la aromancia que despide;
del sedimento que impregna
la maga lengua incendiaria,

–evocación–
leyendo al nervio gritón, palpitante
en su presagio más rotundo por las esquinas
–confesiones centinelas–.

–¿Qué oráculos y vírgenes ancestrales
llaman al vértigo del naufragio,
emulando su pronunciada carne
de aromática consecuencia y predicción?–.

Hay que saber
cómo se pule la imagen
de una premonición
aunque la certeza
en el fondo de una taza,
aún,
sea desconocida.

 

No puede ser de otra manera,

en este incendio me coloco, soy, sed de elementos,
me sé escombros cuando ofrecí de mis labios,
de mi lengua, de mi sexo la curiosa ocasión del amor,
no sabía que así nacería otra sed, otra hambre;
almuerzo diario de un peligro, de un asilamiento de aves rapaces.

–Doblada espada fue la voluntad
–dijo alguna vez, si la casa estuviera de pie…

Dijo alguna vez, –más allá del alimento diario­–
–no me llames bosque,
no soy el bosque, no en éste incendio donde secos lo provocamos.

¿De  los incendios?, –nada–, así están las cosas.

Son espejos de oquedad,  círculos contiguos a unos pasos,
sombra del  incendio.

(Y si es el viento en su lenguaje de árido alfabeto)

Quisiera sonorizar el mensaje del trueno, alcanzar su nota y su espada.

–Voz de hecatombe, mensaje de fuego–.

A veces ardo en la nada, crepito en la duda y me divierto al consumirme.
(porque al consumirse se le prende fuego a la imagen del eco)
En este incendio me coloco, sed de elementos,
Me pronuncio, me sé luz que viste los escombros,
polvareda enemiga de mí misma

no hay flor enemiga, ni imperfecta.

Soy así, despoblada, niña callada,
sin reproches, infancia que quiere paz. 
¡Vísteme de esa luz de incendio,
mírame azarosa incrustada de metales,
sonorizada del trueno!

Luz de mí, luz del trueno, de mí NADA,
soy la piedra que guarda su silencio,
aquella infancia,
una foto perdida que quisiera ser hallada.
¿De los incendios?, nada, así están las cosas.

 

 

América Femat Viveros. México, 1984. Escritora, poeta y promotora cultural.
Lic. en Medios de Información y Periodismo por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Maestra en Mercadotecnia por la Instituto Tecnológico Latinoamericano de Pachuca, Hidalgo. Becaria por el (PECDA) Hidalgo 2017. Fundadora y Directora General del Proyecto cultural y editorial Cipselas. Forma parte del comité organizador del Encuentro Internacional de poetas De Amores y Otros Sabores. Es colaboradora del Círculo de Estudio Ante la Poesía. El Ojo de Faetón.
Publicada en diversas compendios en las que destacan el Encuentro Internacional de Poetas Zamora Michoacán 2015-2017, Antología Mundial Entra-Mar- por Editorial colombiana Sakura y en la Antología en Portugués “Tengo tanta palabra mágica” (Tenho tanta palavra meiga).
Su poesía aparece en: Antología Mundial, Poetas del siglo XXI (editada en España por el poeta Fernando Sabido Sánchez), Revista La Otra y en Círculo de Poesía.
Ha publicado reseñas, artículos y poesía en diversos diarios y revistas literarias nacionales e internacionales. Actualmente es escritor colaborador y columnista en la revista cultural Operación Marte y en la revista digital, Revista 217-Puebla.
Autora de: “Inexorable” (2015), “Muestra poética, América Femat” revista chilena Mal de Ojo, biblioteca en línea (2016),“Irrupción” Cipselas (2018) y “Atisbo” (2019).

 

 

 

 

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